Mi rinconcito

Hace años descubrí, quizá debería decir me enseñaron, que los grandes descubrimientos vienen de manos de otros o llegan por accidente. Obviamente no me refiero a grandes inventos o similares sino a libros, películas, etc. que llegan a nosotros por mera casualidad y permanecen con nosotros en una sección que llamamos imprescindibles.

Supongo que todos, al menos yo sí, hemos pasado varias etapas de lecturas “monotemáticas”; por ejemplo, recuerdo mi etapa “Herman Hesse”, la unamuniana, la juanramoniana, la romanticista teatral y poética -etapa muy dura ya que mezclaba unas obras con otras-, etc. También ha habido momentos de fases de un tipo determinado de literatura de la que recuerdo con mucho agrado -y a la que vuelvo de vez en cuando- a la formada por el eje El guardián entre el centeno, El gran Gatsby y La conjura de los necios.

Esta forma de leer, que podría extender al cine, permaneció durante mucho tiempo; así, cogía un libro de Lovecraft e iba uno tras otro hasta que mi escaso cerebro dejaba de regar con normalidad.

Un buen día me acerqué a la librería falto de ideas. Tras echar un par de vistazos entre novelas, ensayos y demás no tuve más remedio que acercarme a, en este caso, la librera y decirle “Deme algo para leer”. Esto, que muchos hacen muy a menudo, me supuso descubrir autores que posiblemente no habrían entrado en mi biblioteca o que lo habrían hecho mucho más tarde, quitándome ese placer, probablemente muy estúpido y narcisista -término que siempre se utiliza mal dejando al pobre Narciso como un egocéntrico- de, si se pone de moda, decir “Ya me lo leí hace tiempo”.

Lo cierto es que esta payasada me ha conducido a repetir cada cierto tiempo esta manera de seleccionar lecturas o películas -por supuesto es importantísimo que quien aconseje sepa de lo que habla- y a aprovechar siempre que me es posible, siempre que no estoy liado con algún tema concreto y tengo un hueco para mis “exploraciones”, a leerme lo que llegue a mis manos, unas veces con más suerte, otras con bastante menos.

El caso es que éste es un buen lugar para comentar aquello mencionable que pase por mis manos; no se trata de crear mi canon ni nada parecido sino de, simplemente, hablar principalmente de libros  y películas; unos serán conocidos por todos, otros menos, pero eso no me importa. Sólo trataré de comentar y, quién sabe, quizá alguien encuentre ese libro o esa película que entre a formar parte de su rinconcito. Quién sabe. Quizá alguien nos recomiende o nos hable de ese libro o de esa película que nunca más se separe del mío, de mi rinconcito.